CaixaBank y Bankia: el nacimiento de un gigante financiero español, en datos | Economía

Las negociaciones para crear el mayor banco español por activos y presencia física en el territorio nacional han echado a andar. Y, de concluir con éxito, las cifras de la entidad resultante son abrumadoras. Con Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana como principales fortalezas, la suma de CaixaBank y Bankia desembocaría en un gigante que haría sombra a las, por mucho, dos mayores entidades radicadas en España: el Santander y el BBVA, que, sin embargo, concentran en el exterior (Brasil y el Reino Unido en el primer caso; México, Estados Unidos y Turquía, en el segundo) el grueso de su negocio. A diferencia de ellas y a excepción de la filial portuguesa de CaixaBank (BPI), la gran mayoría del negocio de las antiguas cajas catalana y madrileña se concentra en España. Estas son las cifras básicas del holding que resultaría de la fusión:


Número de oficinas

de Bankia y CaixaBank

Castilla y León

Asturias

Castilla la Mancha

Extremadura

Andalucía

Oriental

Murcia

A 31 de diciembre de 2019

La suma de las

dos entidades

sería:

Fuente: Las propias entidades.

EL PAÍS

Número de oficinas

de Bankia y CaixaBank

Castilla y León

Asturias

Castilla la Mancha

Extremadura

Andalucía

Oriental

Murcia

A 31 de diciembre de 2019

La suma de las

dos entidades

sería:

Fuente: Las propias entidades.

EL PAÍS

Número de oficinas de Bankia y CaixaBank

Castilla y León

Asturias

Castilla la Mancha

Extremadura

A 31 de diciembre de 2019

Andalucía

Oriental

Murcia

La suma de las

dos entidades

sería:

Fuente: Las propias entidades.

EL PAÍS

Activos

CaixaBank cuenta con unos activos valorados en casi 410.000 millones de euros, frente a los cerca de 220.000 millones de euros de Bankia. La diferencia, aun siendo sustancial, es inferior a la existente entre la capitalización de ambas: el mercado valora mejor a CaixaBank que a la antigua caja de ahorros madrileña.

Empleados y clientes

A 30 de junio, CaixaBank tenía 27.500 personas en plantilla solo en España, frente a los casi 16.000 trabajadores de Bankia. Conjuntamente sumarían mucho más que cualquier otro banco en suelo español.

En el apartado de clientes en España, la balanza también se decanta claramente para CaixaBank: algo más de 13,5 millones frente a los 7,4 millones de Bankia. La clientela de la entidad resultante sumaría casi 21 millones de personas.

Sucursales

El banco catalán contaba, a cierre del primer semestre, con algo menos de 4.500 oficinas, 4.000 de ellas en territorio nacional y algo menos de 500 en Portugal, tras echar el cierre a casi otro medio millar en los últimos 12 meses. La cuarta parte de sus sucursales en España están en Cataluña. Fuera de esta comunidad, su presencia es especialmente fuerte en la Comunidad Valenciana, Baleares y Navarra, además de en Madrid. En todas ellas, pero sobre todo en Madrid y en la Comunidad Valenciana, las sinergias se antojan muy jugosas. Bankia, por su parte, contaba a finales de junio con una red de casi 2.300 oficinas, prácticamente las mismas que un año antes. Por comunidades autónomas, su presencia es muy relevante en su principal fortín, Madrid (casi 630 sucursales), seguido por Valencia (400), Andalucía (casi 320) y Murcia (160).

Capitalización

De mantenerse las cotizaciones actuales, la suma de ambas entidades capitalizaría más de 16.000 millones en Bolsa, notablemente menos que hace unos años —cuando la especulación en torno a la posibilidad de que una fusión empezó a tomar temperatura—. Seguiría siendo el tercer mayor banco cotizado (la posición que hoy ocupa CaixaBank), pero le valdría para superar a la empresa de gestión de reservas Amadeus y colarse entre las seis mayores del Ibex. CaixaBank vale hoy el triple que Bankia, con lo que —siempre a la espera de que se conozca el canje final de acciones— sus accionistas tendrían una cuota mayor de la firma resultante.

Estructura del capital

Si no se produjese ninguna salida o entrada significativa en el accionariado de ambas entidades durante el proceso, el conglomerado resultante tendría a la Fundación La Caixa y al Estado español como principales accionistas, y Telefónica, al fondo de pensiones noruego (de titularidad pública) y a los fondos estadounidenses Blackrock, Invesco y Artisan Partners como socios minoritarios. El hecho de que el Estado no sea primer accionista (aunque sí socio de referencia) podría facilitar una potencial venta del paquete público en la futura CaixaBank-Bankia.

Beneficios, morosidad y ratio de capital

En 2019, CaixaBank ganó 1.700 millones de euros, algo más de lo previsto por los analistas pero un 14% menos que un año antes, lastrado por el ERE con el que se deshizo de parte de su plantilla para adaptarse al nuevo entorno digital. Bankia, por su parte, ganó algo más de 540 millones, un 23% menos que en 2018 por las mayores provisiones y la prevalencia de los tipos de interés bajo mínimos. Sumadas ambas cifras, las ganancias conjuntas —sin contar las sinergias de costes esperables de una fusión de este tipo— se habrían situado por encima de los 2.200 millones de euros. Esa cifra está, sin embargo, muy lejos de los 6.600 millones de beneficio del Santander o los 3.500 millones del BBVA, que tienen en el extranjero su principal botín. Si el cálculo se centra estrictamente en el negocio nacional, la suma de CaixaBank y Bankia lideraría holgadamente la tabla de ganancias del sector financiero. El beneficio por acción fue ligeramente superior en el caso de CaixaBank (0,21 euros) que en el de Bankia (0,18), pero el valor de sus títulos también es muy distinto: la primera cotiza a algo más de dos euros, frente al 1,35 de la segunda.

A 30 de junio, en plena pandemia, la ratio de morosidad —el porcentaje de créditos dudosos sobre la cartera total— de CaixaBank era del 3,5% frente al 4,9% de Bankia. Las tendencias, sin embargo, eran ligeramente contrapuestas: mientras la catalana empeoró una décima respecto a seis meses antes, la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri mejoró sus cifras exactamente en la misma cuantía: una décima porcentual.

La ratio de capital —el principal baremo de la salud financiera de una entidad— también es mejor en el caso de la antigua caja de ahorros catalana, aunque ambas están notablemente por encima de los umbrales mínimos exigidos por los reguladores.

Nueva cúpula directiva y sede

Aunque los organigramas aún no son definitivos, todo apunta a que al frente del conglomerado resultante quedarán José Ignacio Goirigolzarri (Bankia) como presidente y Gonzalo Gortázar (CaixaBank) como consejero delegado. A partir de ahí se desconoce todo, también el papel que desempeñarán tanto el actual presidente de la catalana, Jordi Gual, como el actual consejero delegado de Bankia, José Sevilla. La sede, presumiblemente, estará en Valencia.

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