Titanitos, la marca made in Spain que creó los colegiales lavables de piel

Como os comentaba en el anterior artículo, una de mis compras estrella en esta Vuelta al Cole ha sido la de los colegiales lavables en lavadora. Y como también dije en ese último artículo, quería dedicar un post para ellos solitos porque creo que el descubrimiento lo merece.

Los míos, o mejor dicho, los de mi hijo, son de la firma española Titanitos, una marca que ya conocía por su colección Primeros Pasos (que, como su propio nombre indica, está pensada para bebés de alrededor de 1 año de vida que empiezan a caminar) y que tan buenos recuerdos me trae.

Por aquel entonces, en plena operación primeros pasos, la firma me llamó la atención por su sistema superflex, con una planta del pie superflexible y acabados en piel. Y tengo que decir que cumplieron muy bien su cometido.

Pero volvamos al presente, a mi historia actual en la que, para empezar, entono un mea culpa porque sí, he sido de esas madres que, en un momento dado, ha primado el precio por encima de la calidad del producto.

Me explico.

El curso pasado mi hijo pequeño dio el cambio de la guardería al «cole de los mayores». En ese momento el pie le crecía por días y mi lógica me llevó a pensar que, en cuestión zapateril, era mejor comprar un zapato asequible porque se le iba a quedar pequeño antes de que se le rompiera.

Craso error.

Los deportivos a la semana estaban pelados y los colegiales se desintegraron en menos de un mes.

Pero de todo se aprende, especialmente de las malas experiencias. Mi novatada me sirvió para no volver a cometer este error. Y esta es mi historia, Patricia. Lección aprendida.

Y así es como este curso, para no volver a tropezar con la misma piedra, buscando por Internet el colegial perfecto que cumpliera con nuestras necesidades, me reencontré con Titanitos.

La marca made in Spain creadora de los colegiales lavables

Esta empresa que lleva fabricando zapatos para los más pequeños desde el año 94, se encuentra en San Isidro (Alicante) y dos son las cosas que más me atraen de ella: su fabricación 100% made in Spain y su capacidad de escuchar las necesidades de un mercado muy exigente.

Así me lo contó Miguel Grau, del equipo directivo, cuando les hice una visita a principios del mes de septiembre. Él es el creador de los famosos colegiales lavables, aunque es justo y necesario decir que la idea, como él mismo me comentó, fue de su mujer.

Y es que como, casi todo en la vida, las mejores ideas nacen de una necesidad y una experiencia vivida en primera persona. Y eso es lo que ocurría en esta familia. Tenían un hijo que, como cualquier niño de su edad, necesitaba zapatos nuevos casi todos los meses. Una locura, vamos, qué me van a contar a mí. Pero en una familia con una fábrica de calzado a su disposición, esto más que un problema se convirtió en un reto.

Por otro lado, sabían, por lo que oían decir a sus clientes en sus tiendas, que los padres anhelaban un calzado de piel de buena calidad que se pudiera lavar en lavadora. En el mercado había alternativas en sintético, pero no en piel. Ajá. Hueco de mercado detectado. ¡Enciendan las máquinas!

De esta manera fue como hace unos 8 años, en colaboración con el Instituto Tecnológico del Calzado (INESCOP), crearon la tecnología lavable o, para que nos entendamos, desarrollaron una piel transpirable que ha desembocado en una patente que garantiza que esos zapatos, aunque sean de piel, se pueden lavar en lavadora.

Como era lógico pensar, esta tecnología, a día de hoy, no es exclusiva de los colegiales (si bien es cierto que son el top ventas, por esto y por su fama de titanes, prácticamente irrompibles) y ya la podemos encontrar en sandalias, naúticos, sneakers, bailarinas… y en casi cualquier calzado de su extensa colección de piel.

Pero los colegiales lavables son como un banco de pruebas contínuo. Y es que si lo pensamos bien, el suelo de la mayoría de los colegios es de cemento y ahí es donde pasan gran parte del día los peques… con esos zapatos. Por eso, además de la mencionada tecnología lavable los colegiales de Titanitos, han de hacer honor a su nombre de titanes, y cumplir con los estándares de calidad necesarios para la salud de sus pies.

Por eso incorporan una plantilla ergonómica, antibacteriana, extraíble y perfumada que se combina con la tecnología Bubble Absorber y Movelastic, que sirven para amortizar el impacto y facilitar el ángulo de flexión del pie. La piel que utilizan está libre de tóxicos y los zapatos llevan refuerzo en talón y puntera. El interior es en textil, transpirable, y la suela es de goma.

Y a la suela de goma es donde quería llegar para hacer otro alto y mención especial en el camino.

Titanitos: diseño y producción cada vez más sostenibles

Y es que lo que más me llamó la atención de mi visita a su fábrica es ver cómo aprovechan todos los retales, de manera que prácticamente, en todo momento están trabajando con materiales reciclados por ellos mismos. Al nuevo material añaden su retal previamente preparado para volver a servir como materia prima. En definitiva, aplican la economía circular que tan buena es para el planeta.

Pero no acaba ahí la política de ecofriendly de esta empresa. A nivel de producto, la primavera del año 2020 van a lanzar su primera colección sostenible y os adelanto que es una maravilla. Se trata de zapatos de tela reciclada con un piso de goma y trozos de caucho también reciclados. Y, además se trata de una colección libre de productos químicos y con apenas uso de agua. Y habrá opciones para elegir tanto para niño como para niña para parar un tren.

Por supuesto, son conscientes de que hay mucho trabajo por hacer para hacer del suyo un negocio más sostenible, pero esa primera colección es un primer paso importante al que le seguirán más porque van a cambiar todas sus cajas por otras de cartón reciclado y ya han dado con un proveedor de palitos de zapatos sostenible. Además, en fábrica cabe destacar que toda su instalación eléctrica funciona con placas solares y que tienen un vehículo eléctrico para hacer desplazamientos cortos.

Por otro lado, están estudiando diversas formas de consumir menos energía al mismo rendimiento y ya están pensando en cómo conseguir que su sección estrella: los colegiales lavables, sean también sostenibles.

Estaréis conmigo en que necesitamos más empresas así en nuestro país. De esas que te ofrecen el producto que necesitas en la calidad requerida y que hace todo lo que puede y más por ser lo más sostenible posible. En definitiva, Titanitos es una empresa que ayuda al planeta, escucha a las familias y garantiza que los pies de nuestros peques estén siempre sanos. Por mi parte, no puedo decir nada más que ¡gracias!

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Novedades para la Vuelta al Cole Septiembre 2019

Ahora sí que sí. La rutina ha llegado para quedarse. Después de unas vacaciones que todos los años se me antojan interminables (las de los peques me refiero y ojo, no me tachéis de mala madre, ellos también lo piensan) y de un inicio de curso inusual, por culpa del paso de DANA, por nuestras tierras (por cierto, ánimo a todos los que todavía no habéis podido recuperar esa ansiada normalidad por culpa de la gota fría), parece que poco a poco todo vuelve a su sitio.

El colegio, por fin, ha empezado y, un curso más, he intentado comprar la menor parte de cosas posible, porque creo que es importante que los niños aprendan a cuidar sus cosas y entiendan que no es necesario estrenar todo cada vez que empieza un curso nuevo.

Aun así, cómo no, hay otras cosas que no he tenido más remedio que comprar. Os las cuento por aquí con su correspondiente justificación.

Novedades vuelta al cole Septiembre 2019

Mochila Escolar para niño 4 años

El peque ha entrado este año a Infantil de 4 años (¿por qué se hacen mayores tan rápido?) y le ha caído mochila nueva. El curso pasado llevaba una bolsita saco pequeña en la que llevaba el almuerzo y una botella de agua. Pero este año, además del baby, lleva un neceser porque se queda en el comedor, un paño que lo usan de mantel individual para el almuerzo y una botella de agua rellenable un poco más grande, de medio litro. El saquito se le quedaba corto y él quería llevar una mochila como la de su tete. Así que su tete sigue con la mochila que tenía el curso pasado, que está nueva, pero él tiene su primera mochila de tamaño mediano.

Elegí esta mochila escolar en concreto porque me gustó la capacidad que tenía, además se puede poner el nombre por dentro y parece robusta, lleva dos bolsillos para separar la comida del resto de cosas y el diseño es infantil pero alejado de los dibujos que salen en la tele (que solo por eso, por ser televisivos, son más caros y, por norma general, de peor calidad).

De momento, tanto adultos como hijo estamos muy contentos con el resultado que nos está dando y cruzo los dedos para que llegue entera, al menos, a final de curso.

Almuerzo niños 4 y 8 años

El tema almuerzo era mi asignatura pendiente y no lo digo por el contenido sino por el continente. Botellas de plástico, tuppers, papel de aluminio… si quería llevar una vida más sostenible e inculcárselo a mis hijos, desde luego, tenía que hacer algo por eliminar, o al menos mejorar (tampoco me quiero obsesionar, porque soy consciente de que el cambio ha de ser progresivo, despacito, con buena letra y sobre seguro), esta parte importante de plástico de un solo uso de nuestras vidas.

Así que, por un lado, he comprado esta botella de agua con cierre antigoteo y antiderrame ideal para niños de 4 años. La botella tiene un botón que, al apretarlo, se abre un pequeño orificio por donde el niño bebe agua. Cuando dejas de apretar el botón, el orificio se cierra totalmente. Es perfecta para niños de esta edad, ya que además el agujero no es muy grande y nunca sale mucha agua.

Para el mayor, que ya tiene 8 años, elegí esta otra botella de agua con pajita extraible y libre de BPA.

La verdad es que no sé qué vida útil tienen este tipo de botellas, el día a día y el trato de mis hijos me lo dirá, pero lo que sí sé es que es mucho más larga que la de una botella de plástico de un solo uso. Vuelvo a cruzar los dedos para que duren al menos este curso.

Por otro lado, estoy a la espera de que me lleguen estos envoltorios de cera de abejas que me servirán para sus almuerzos. Próximo objetivo: decirle adiós al papel de aluminio y a las minibolsas de plástico para bocadillos.

Neceser para el comedor escolar

Gracias a Dios el mundo de los productos personalizados existe. Aquí, he de reconocer que hay una marca, de esas que descubres por Instagram, que me ha salvado la vida. Seguro que os suena. Se llama Tu Tete.

Pues bien, en esta tienda he comprado el neceser, la toalla y el vasito para enjuagarse la boca personalizados con el nombre de mi hijo pequeño (al mayor no le hace falta que todo lleve su nombre).

Además, esto de poner el nombre de mi hijo por todos lados es un vicio y ahora que conozco este mundillo lo veo hasta necesario, así que, en otra tienda muy apañada, Stickets, compré el curso pasado las etiquetas personalizadas termoadhesivas para, plancha mediante, etiquetar toda su ropa.

Estas etiquetas, además del nombre, tienen la opción de colocar algún dibujo identificativo. En el caso de mi hijo hemos puesto un superhéroe y, aunque ahora él ya ha aprendido a leer su nombre (es lo único que por el momento sabe leer) el curso pasado sí le servía para, gracias al dibujo, reconocer al instante sus prendas.

Y sí, en un pedido entran tantas etiquetas que las he podido seguir usando para este curso (y por suerte para mi bolsillo seguiré teniendo para el que viene).

Deportivos y colegiales niño 4 años

Me he dejado una de mis compras favoritas para el final. Sí, para mí el tema zapatos era un poco pesadilla. El curso pasado, sin ir más lejos, compré unos colegiales baratos a mi hijo para estrenar su nueva etapa en el cole y me duraron dos semanas. Se desintegraron por completo. Lo barato me salió caro. Lo mismo me pasó con los deportivos. Antes de que pasara un mes de uso, ¡se habían pelado!

Así que aprendida la lección, ahora solo compro zapatos de marcas que conozco y que sé que responden bien, aunque en un principio parezca que me voy a gastar más dinero. Al final, si los zapatos los retiro cuando se le quedan pequeños, estarán bien amortizados.

Este año he apostado por una marca made in Spain: Titanitos. Os hablaré un poco más de ella en otro post, porque me apetece dedicarles un espacio único. Lo merecen. Además, la fábrica está en mi tierra. Concretamente en la localidad de San Isidro.

Las dos cosas que más me han atraído de sus zapatos son: que la fabricación es 100% made in Spain (lo vi con mis propios ojos) y que tanto los deportivos blancos como los colegiales azul marino son de piel lavable en lavadora. ¡Un puntazo! Tras dos semanas de uso, ¡salen como nuevos!

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